El Real Madrid cerró con victoria su último partido antes de la Copa del Rey tras imponerse por 94-79 al Coviran Granada en el Movistar Arena. El conjunto de Sergio Scariolo necesitó elevar el ritmo en la segunda mitad para romper definitivamente un encuentro que durante muchos minutos resultó más incómodo de lo esperado.

La tarde comenzó con un emotivo homenaje a Walter Szczerbiak por el 50 aniversario de sus históricos 65 puntos, antes de que el balón echara a rodar en un pabellón con gran ambiente. Sobre la pista, el Madrid arrancó con intensidad ofensiva y encontró rápidamente ventajas gracias al acierto exterior de Procida y la dirección de Campazzo.

El conjunto blanco dominó el primer cuarto aprovechando también la presencia interior de Alex Len, muy sólido cerca del aro tanto en defensa como en ataque. Aun así, el Coviran Granada consiguió mantenerse cerca en el marcador gracias al trabajo ofensivo de Alibegovic y Jassel Pérez.

En el segundo periodo llegaron los primeros problemas para el Madrid. Las pérdidas comenzaron a multiplicarse y el equipo granadino aprovechó esos errores para reducir diferencias. Garuba sufrió especialmente en varios ataques consecutivos y el conjunto andaluz llegó a colocarse a solo dos puntos mediado el cuarto.

Scariolo reaccionó devolviendo protagonismo a Campazzo y el argentino volvió a ordenar al equipo. Len también apareció de nuevo bajo el aro para sostener al Madrid en los momentos más complicados y permitir a los locales marcharse al descanso con una pequeña ventaja.

El partido cambió completamente tras la reanudación. Lyles protagonizó un inicio espectacular de tercer cuarto con diez puntos prácticamente consecutivos que rompieron el equilibrio. El escolta encendió al Movistar Arena con un mate espectacular y abrió la primera diferencia realmente importante del encuentro.

A partir de ahí, el Real Madrid encontró mucha más fluidez ofensiva. Campazzo manejó el ritmo con autoridad y Krämer castigó continuamente desde el triple. El conjunto blanco endureció además su defensa y dejó sin respuestas al Coviran Granada.

Con más de quince puntos de ventaja, el último cuarto sirvió para administrar esfuerzos y controlar el marcador. Los visitantes intentaron reaccionar en algunos momentos, pero Krämer terminó de sentenciar el partido con varios triples consecutivos que cerraron definitivamente cualquier intento de remontada.

El Real Madrid suma así una nueva victoria liguera y llegará con mejores sensaciones a la Copa del Rey tras una semana complicada en Euroliga.

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