El Real Madrid Castilla logró sumar un punto en su visita a Espiñedo tras empatar 2-2 frente al Arenteiro en un partido muy exigente y cargado de intensidad. El filial madridista tuvo que remar a contracorriente durante muchos minutos y encontró el premio en la recta final gracias a un gol de Roberto que evitó la derrota.
El encuentro arrancó con un Arenteiro muy agresivo y decidido a aprovechar el apoyo de su afición. Los locales dominaron los primeros compases y generaron varias llegadas peligrosas por la banda izquierda, donde Diego Moreno fue una constante amenaza para la defensa visitante.
Sin embargo, fue el Castilla quien golpeó primero. En el minuto 15, Diego Aguado colgó una falta lateral al área y Mario Rivas apareció con un gran remate de cabeza para adelantar al conjunto de Raúl en una de sus primeras aproximaciones con peligro.
El tanto no cambió el planteamiento del Arenteiro, que siguió insistiendo y encontró el empate antes del descanso. Una vez más, Diego Moreno fue protagonista con un preciso centro al área que Víctor Mingo remató de cabeza para establecer el 1-1.
Tras el paso por vestuarios, el Castilla asumió más protagonismo con balón y trató de controlar el ritmo del encuentro. Sin embargo, le costó mucho generar ocasiones claras ante un Arenteiro muy ordenado defensivamente.
Los gallegos aprovecharon una de sus mejores armas para ponerse por delante. En el minuto 65, Diego Moreno lanzó una falta lateral muy cerrada que terminó sorprendiendo a Fran González y acabó dentro de la portería para firmar el 2-1.
Con ventaja en el marcador, el Arenteiro se sintió cómodo defendiendo y esperando alguna contra para sentenciar el partido. De hecho, Víctor Mingo estuvo muy cerca de marcar el tercero, pero Mario Rivas evitó el gol prácticamente sobre la línea.
Cuando parecía que la victoria se quedaría en Espiñedo, el Castilla encontró el empate. En el minuto 84, Alexis Ciria llegó hasta línea de fondo y puso un centro perfecto al corazón del área que Roberto cabeceó a la red para hacer el 2-2.
El tramo final estuvo marcado por una larga interrupción después de que uno de los asistentes recibiera el impacto de un líquido lanzado desde la grada. Tras más de diez minutos de parón, el encuentro se reanudó sin cambios en el marcador.
El reparto de puntos deja mejores sensaciones para el Castilla, que supo reaccionar en los momentos más complicados y evitó salir de vacío de un campo siempre complicado como Espiñedo.