El Real Madrid consiguió el pase a los octavos de final de la Copa del Rey tras vencer 2-3 al Talavera en un partido mucho más complicado de lo esperado. El equipo dirigido por Xabi Alonso dominó durante gran parte del encuentro, pero terminó sufriendo hasta el último segundo ante un rival que nunca dejó de creer.
Desde el inicio quedó clara la diferencia entre ambos equipos. El Madrid monopolizó la posesión y generó ocasiones constantemente, aunque volvió a evidenciar problemas de eficacia. Mbappé tuvo la primera gran oportunidad tras una buena acción individual, pero Jaime González respondió con una parada de mucho mérito.
El Talavera resistía como podía, defendiendo muy cerca de su área y buscando sorprender a la contra. Di Renzo avisó con un disparo que pasó muy cerca del poste, aunque las llegadas más peligrosas seguían siendo visitantes. Gonzalo, Güler y Ceballos también probaron suerte sin encontrar el premio.
El primer gol llegó en el tramo final de la primera parte. El colegiado señaló penalti por mano dentro del área y Mbappé no perdonó desde los once metros para poner el 0-1. Apenas unos minutos después, el delantero francés volvió a ser protagonista en una jugada que terminó con un gol en propia puerta de Farrando tras una acción individual del atacante madridista.
Con el 0-2 parecía que la eliminatoria quedaba encarrilada, pero el Talavera reaccionó en la segunda mitad. El equipo local adelantó líneas y comenzó a jugar con mucha más valentía. Nahuel Arroyo cambió completamente el ritmo ofensivo de los manchegos tras entrar desde el banquillo.
El 1-2 llegó en el minuto 80 precisamente gracias a Arroyo, que aprovechó una asistencia de Farrando para devolver la emoción al partido. El estadio de El Prado se volcó con su equipo y el Real Madrid empezó a mostrar nervios.
Mbappé apareció nuevamente para marcar el 1-3 tras un grave error del portero local, pero el encuentro todavía guardaba más tensión. Di Renzo recortó otra vez distancias con un potente disparo que golpeó en el larguero antes de entrar.
Los últimos minutos fueron un auténtico asedio del Talavera. El conjunto local estuvo cerca de forzar la prórroga, aunque Lunin evitó el empate con una intervención decisiva en la última acción del partido.
El Real Madrid avanzó de ronda, pero volvió a dejar muchas dudas defensivas y una sensación preocupante pese a la clasificación.