El Real Madrid se llevó un derbi vibrante ante el Atlético de Madrid tras imponerse por 3-2 en el Santiago Bernabéu. El gran protagonista de la noche fue Vinícius Júnior, autor de un doblete decisivo en un encuentro marcado por la intensidad, las polémicas y la expulsión de Fede Valverde en la recta final.
El equipo de Álvaro Arbeloa salió con mucha agresividad desde el primer minuto. La presión alta incomodó al Atlético y permitió al Madrid generar las primeras ocasiones. Carvajal avisó con un potente disparo que obligó a intervenir a Musso, mientras que Valverde estuvo cerca del gol con un remate al palo tras una rápida transición ofensiva.
Pese al dominio blanco, el Atlético resistió bien y comenzó a encontrar espacios al contragolpe. Lunin tuvo que aparecer ante Marcos Llorente antes de que llegara el primer golpe visitante. En el minuto 33, Giuliano Simeone dejó un gran taconazo dentro del área y Lookman aprovechó la asistencia para superar al portero madridista y poner el 0-1.
El Bernabéu reaccionó rápidamente y el Madrid salió con otra intensidad tras el descanso. La jugada que cambió el partido llegó con un penalti sobre Brahim Díaz. Vinícius asumió la responsabilidad desde los once metros y empató el encuentro con un lanzamiento ajustado.
El gol dio confianza a los blancos y poco después llegó la remontada. Valverde aprovechó un error defensivo del Atlético y definió con un disparo cruzado para hacer el 2-1. El uruguayo volvió a ser decisivo en un partido grande y confirmó el gran momento que atraviesa.
Sin embargo, el Atlético no bajó los brazos. Nahuel Molina sorprendió con un espectacular disparo lejano que se coló en la escuadra e igualó nuevamente el marcador. El derbi entró entonces en una fase completamente abierta, con ocasiones para ambos equipos.
Cuando el encuentro parecía dirigirse hacia el empate, apareció otra vez Vinícius. El brasileño recibió cerca del área, encontró espacio para perfilarse y colocó un disparo perfecto al palo largo para firmar el 3-2 definitivo.
El tramo final todavía dejó más tensión con la expulsión de Valverde tras una dura entrada sobre Baena. El Atlético apretó hasta el último minuto y Julián Álvarez estuvo cerca del empate con un disparo al poste, pero Lunin sostuvo la victoria madridista con una gran parada final.