El Real Madrid femenino dio un paso importante en la lucha por la segunda plaza de la Liga F tras imponerse por 0-3 a la Real Sociedad en Zubieta. En un partido muy disputado durante buena parte del encuentro, las madridistas supieron aprovechar las acciones a balón parado para derribar la resistencia local y llevarse tres puntos de enorme valor.

La primera mitad estuvo marcada por la igualdad y el intenso ritmo de ambos equipos. La Real Sociedad comenzó con personalidad, intentando dominar la posesión y acercándose a la portería defendida por Misa Rodríguez. La guardameta blanca tuvo que intervenir en varias ocasiones para frenar los intentos de las locales, especialmente en disparos lejanos de Paula Fernández y Emma Ramírez.

El Real Madrid también tuvo sus opciones. Däbritz y Linda Caicedo aportaron velocidad y creatividad en ataque, aunque la defensa donostiarra consiguió neutralizar las llegadas más peligrosas. Con el paso de los minutos, el partido se volvió más táctico y ninguno de los dos conjuntos logró imponer su juego con claridad antes del descanso.

Tras la reanudación, las madridistas dieron un paso adelante. Alba Redondo llegó a marcar en los primeros minutos de la segunda parte, pero el tanto fue anulado por una ajustada posición de fuera de juego que generó protestas en el conjunto visitante.

El encuentro cambió definitivamente en una acción a balón parado. Un saque de esquina servido por Caroline Weir terminó con un remate de Holmgaard que fue detenido sobre la línea con la mano por una defensora local. La colegiada señaló penalti y mostró la tarjeta roja correspondiente. Toletti asumió la responsabilidad desde los once metros y transformó el lanzamiento para colocar el 0-1.

Con una jugadora menos, la Real Sociedad intentó reaccionar adelantando líneas, pero dejó muchos espacios a la espalda. El Real Madrid aprovechó esa circunstancia y volvió a golpear pocos minutos después. En otro saque de esquina, Holmgaard apareció completamente libre de marca para cabecear a la red y ampliar la ventaja.

Las visitantes no levantaron el pie del acelerador. Redondo perdonó una clara ocasión en un mano a mano, pero el tercer gol acabaría llegando también desde el punto de penalti. Una mano dentro del área fue sancionada por la árbitra y Eva Navarro se encargó de transformar la pena máxima para cerrar definitivamente el encuentro.

El triunfo permite al Real Madrid femenino consolidar su ventaja sobre la Real Sociedad en la clasificación y acercarse un poco más al objetivo de terminar la temporada como segundo clasificado de la Liga

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