El Real Madrid femenino volvió a demostrar su fortaleza lejos de casa al imponerse por 0-2 al Madrid CFF en el Fernando Torres. Las de Pau Quesada tuvieron que trabajar con paciencia un encuentro igualado durante la primera mitad, pero terminaron encontrando el premio tras el descanso gracias a los goles de Linda Caicedo y Däbritz.
El partido arrancó con mayor iniciativa del conjunto local, que trató de imponer un ritmo alto y acercarse con frecuencia al área defendida por Misa. Durante los primeros minutos, el Madrid CFF logró incomodar la salida de balón visitante, aunque sin generar ocasiones especialmente claras.
Con el paso del tiempo, el Real Madrid fue creciendo en el encuentro. La posesión empezó a teñirse de blanco y las jugadoras madridistas encontraron mayor fluidez en la circulación, aunque les costó traducir ese dominio en oportunidades de gol. La ocasión más peligrosa antes del descanso, sin embargo, fue para las locales, con un disparo de Melgard dentro del área que se marchó desviado cuando ya se jugaba el tiempo añadido.
La segunda mitad cambió por completo el escenario. Apenas habían transcurrido unos minutos cuando Linda Caicedo rompió la igualdad. La colombiana combinó con Athenea en una rápida pared, se adentró en el área y definió con un disparo ajustado para poner por delante al conjunto madridista.
El gol obligó al Madrid CFF a adelantar líneas y asumir más riesgos. Las locales intentaron reaccionar de inmediato, pero se encontraron con una segura Misa Rodríguez, que respondió con solvencia a los intentos de Nautnes y Mendoza para mantener intacta la ventaja.
Con espacios cada vez mayores, el Real Madrid comenzó a sentirse más cómodo. Las visitantes controlaron mejor los tiempos del encuentro y encontraron la sentencia a falta de poco más de un cuarto de hora para el final. Athenea protagonizó una nueva acción ofensiva y, tras un rechazo de la defensa, Däbritz apareció desde segunda línea para conectar un potente zurdazo desde fuera del área que acabó en el fondo de la red.
Con el 0-2, el equipo de Pau Quesada administró la ventaja con inteligencia y evitó cualquier intento de reacción local. El tramo final transcurrió bajo control madridista, certificando una victoria que refuerza su excelente rendimiento como visitante y prolonga una racha que sigue consolidando sus aspiraciones en la recta decisiva de la Liga F.
