El Real Madrid quedó eliminado de la Champions League tras perder 4-3 ante el Bayern Múnich en el Allianz Arena. El conjunto de Álvaro Arbeloa rozó la remontada durante muchos minutos, pero terminó cayendo en un final cruel marcado por la expulsión de Camavinga y el empuje final del equipo alemán.
El partido comenzó de manera inmejorable para los blancos. Apenas se había cumplido el primer minuto cuando Arda Güler aprovechó un grave error de Neuer para marcar desde lejos y poner el 0-1. El gol silenció al Allianz y devolvió la esperanza al madridismo.
La alegría duró poco. En el minuto 8, Pavlovic empató el encuentro tras un saque de esquina mal defendido por el Real Madrid. Lunin dudó en la salida y el centrocampista alemán cabeceó prácticamente sobre la línea de gol para hacer el 1-1.
El Bayern creció tras el empate y comenzó a dominar la posesión. Los alemanes encerraron al Madrid durante varios minutos, aunque el equipo blanco volvió a golpear gracias a la calidad de Arda Güler. El turco firmó un auténtico golazo de falta directa para devolver la ventaja a los de Arbeloa y colocar el 1-2.
Sin embargo, el intercambio de golpes continuó. Harry Kane aprovechó un desajuste defensivo para marcar el 2-2 con un disparo preciso dentro del área. El partido era una locura constante, con ocasiones para ambos equipos y mucho ritmo en cada transición.
Antes del descanso, apareció Mbappé para volver a adelantar al Madrid. Vinícius filtró un gran pase y el delantero francés definió con calidad ante Neuer para hacer el 2-3 y dejar la eliminatoria completamente abierta.
En la segunda mitad, el Bayern asumió el control mientras el Real Madrid apostaba por resistir y salir al contragolpe. Mbappé estuvo cerca de ampliar la ventaja, pero Neuer volvió a aparecer con una parada decisiva.
El momento clave llegó en el minuto 86. Camavinga vio la segunda amarilla tras retener el balón después de una falta y dejó al Madrid con diez jugadores. El Bayern aprovechó inmediatamente la superioridad numérica y Luis Díaz empató el partido con un potente disparo desde la frontal.
Ya en el descuento, con el Madrid completamente roto, Michael Olise sentenció la eliminatoria con un gran gol desde fuera del área. El 4-3 definitivo acabó con el sueño europeo del conjunto blanco, que cierra otra temporada muy lejos de las expectativas.